DIEGO BONETA

Por: Sarah Gore Reeves

Fotógrafo: David Roemer

Querer es Poder

Con una prolífera carrera, Diego Boneta es el actor mexicano en el spotlight. Desde muy temprana edad comenzó su historia en el mundo del espectáculo a través del canto, para incursionar después en la actuación y el universo de la televisión.

De alma libre, amante de los animales y con un ímpetu inigualable para cumplir sus objetivos, Diego nos muestra una faceta que muy pocos conocen y nos cuenta de sus nuevos proyectos tanto en el terreno de la producción como en el de la filantropía.

El día de nuestra sesión de fotos llevabas un collar con la leyenda “Querer es poder”. Es una frase muy inspiradora, ¿crees que sea algo con lo que vives día con día y que ha impulsado tu carrera?

Absolutamente. Es una frase que me dijo mi abuela paterna cuando tenía el sueño de cantar. Me dijo: “Diego, querer es poder y el que persevera alcanza”. Son frases muy conocidas en México. Es un collar que me dio mi mamá y lo uso con ese lema desde hace muchísimos años. Primero, era una medallita de plata, y para mi cumpleaños el año pasado, mi mamá me dio esa cadenita con esa moneda, porque es la frase con la que empecé mi carrera. Es una frase muy mía.

 

 

¿Cuáles son las limitaciones para un actor mexicano que reside en su país, comparadas con las de uno que se muda al extranjero? ¿Por qué elegiste irte a Estados Unidos?

Es una pregunta difícil... Cuando me mudé a Estados Unidos en 2007 eran tiempos muy diferentes a los de ahora. No había las mismas oportunidades en México que en Estados Unidos. Hoy esto ha cambiado. No creo que necesites vivir en Los Ángeles para tener una carrera internacional. Hay shows en español o shows en coreano, como Squid Game en Netflix, que son globales y no son necesaria- mente hechos en Hollywood. Yo me fui de México porque estas oportunidades son muy recientes, no sucedían hace 14 años. 

En ese entonces, si querías dar un paso hacia una carrera internacional, tenías que irte a “la meca”, que era L.A. En muchos sentidos, gracias a la decisión que tomé, hoy tengo mi carrera en México y en Estados Unidos. He hecho películas y proyectos tanto en español como en inglés, películas de Hollywood con un presupuesto enorme, películas mexicanas independientes que ganaron en Venecia. Así que puedo estar en ambos mundos. Algo que me da mucho gusto es ese fenómeno de cómo un show o una película puede ser global sin forzosamente estar en inglés. Esto es algo que sucedió con Luis Miguel, la serie. Por eso el timing en el que se lanzó fue tan importante. Si la serie hubiera salido años atrás, estoy seguro de que no hubiera pasado lo mismo.

 

 

¿Siempre te has sentido cómodo transmitiendo tus emociones como actor? ¿Es algo que se traduce personalmente o es algo que has aprendido de tu familia?

Siempre me he sentido muy cómodo expresándome con mi familia. Platicamos absolutamente de todo entre mis papás y hermanos. Siempre ha habido esa comodidad entre nosotros de ser vulnerables y expresar nuestros sentimientos. ¿Qué si siempre me he sentido cómodo expresando mis sentimientos como actor? ¡No! Cuando empecé era algo totalmente nuevo para mí, y yo no comencé queriendo actuar, quería cantar. Tenía 11 años y mi sueño era ser cantante. La actuación fue un happy accident a lo largo de los años, de las experiencias, de las clases y de los cursos que he tomado. Parte de esto es ir aprendiendo cómo sentirte cómodo frente a la cámara y con tu compañero de escena.


Hoy en día, el trabajo y las metas como actor van cambiando conforme vas creciendo. No creo en la conformidad. Es muy importante para mí seguir creciendo, seguir aprendiendo todo el tiempo. Mi maestro de actuación está en Madrid, se llama Juan Carlos Corazza y es con quien me preparo para cada personaje. Siempre lo tengo muy claro: no importa a dónde llegues, siempre hay algo que puedes aprender, aunque sea poco, un detalle, pero siempre seguir empujando fronteras.

 

 

Como actor mexicano y ahora productor, ¿cómo abordarías la falta de diversidad y representación en los medios?

El cómo hacerlo es precisamente la razón por la que nació la compañía productora Three Amigos: para poner nuestro granito de arena y cambiar eso. Poder contar más historias en las que haya mayor diversidad. Usar el talento latino, no solo de actores, sino de directores, escritores, en plataformas globales para que estos proyectos tengan una visibilidad e impacto mundial. Que sean específicos y auténticos para Latinoamérica y que a la vez tengan temas universales que puedan impac- tar de manera extendida. Si creamos contenido y oportunidades, podremos estar mejor representados. De nada sirve quejarte si no eres parte de la solución.

 

 

Ahora que empezaste tu propia empresa productora con tu hermana Natalia Boneta, ¿qué tipo de contenido buscan producir? ¿Crear una perspectiva positiva para México es algo en lo que se enfocarán?

Totalmente. Nuestro enfoque es poder trabajar con los mejores directores y con el mejor equipo posible. Hay una nueva ola de directores y escritores latinos, mexicanos, talentosísimos. Estamos trabajando con ejecutivos latinos en Hollywood para ser parte de ese cambio. Sí son historias latinas, pero repito, son historias que pueden tener un impacto global, que pueden viajar. Pero también habrá historias que no sean latinas, mostrando que los latinos pueden hacer papeles no solo de hispanos, de la misma manera que actores estadounidenses o australianos interpretan otras nacionalidades.

 

 

¿Cómo, a través del cine, haces activismo para lograr un cambio?

La película Nuevo orden es un ejemplo perfecto de, quizá, no un activismo como tal, pero sí es una advertencia sobre algo que está pasando en México y en todo el mundo. Es una reflexión.

 

 

¿Entonces, ¿haces proyectos que hagan reflexionar a la gente?

Exactamente, pero también busco devolver lo que he recibido, regresar algo a la sociedad. Es algo que he hecho desde los ocho años, desde que hice mi colecta con los tarahumaras. Cuando empecé mi carrera en las novelas infantiles, visitaba a niños en el hospital con enfermedades terminales. Ahora, algo en lo que estamos enfocados en Three Amigos es cuál será nuestro proyecto con una fundación, how are we gonna be giving back. Que también es algo en lo que mi hermana está suma- mente enfocada y es una de las razones por las que entró a la compañía.

 

 

¿Qué herramientas has aprendido que te hacen un mejor cantante hoy en día? ¿Te sientes cómodo con las presentaciones en vivo? ¿Actuar en Broadway está en tus planes a futuro?

Me encantaría hacer Broadway. Iba a hacerlo justo antes de Covid-19 y me dio mucho coraje cuando se canceló. He estado tomando clases de canto por 22 años, y no mucha gente lo sabe. Pocos se acuerdan de que yo empecé como cantante. ¿Qué es lo que he aprendido? Mucho. Tuve que aprender a cantar como alguien más que no era yo. Me fascina el live performance, es algo que extraño. ¡Me encantaría poder volver a los escenarios!

 

 

Comenzamos M la Revista de Milenio como parte de un periódico, a diferencia de cualquier lugar del mundo, no hay una T Magazine o un Wall Street Magazine. Siento que hay tanto en lo que se puede crecer en México para elevar el nivel de lectura en México. ¿Te gustaría leer ese tip o de títulos?

Totalmente, y sobre todo en México. Aquí lo que más hace falta es educación. Realmente creo que es la raíz de absolutamente todos los problemas que hay. Personalmente me encanta leer, tener un libro, no soy tanto de leer digitalmente, aunque sean guiones. Me gusta
poder apuntar, el olor de un libro. Sin lugar a dudas, Diego va viento en popa a la cúspide de su carrera. Él se muestra orgulloso de sus raíces, su familia y de cómo inició su trayectoria en las telenovelas, las cuales han sido el comienzo para muchos intérpretes y un verdadero trampolín para los siguientes pasos en su carrera. Diego, a través de su productora y su trabajo, romperá estereotipos y hablará sobre inclusión y los temas de la actualidad a los que se enfrenta esta generación día a día. Por su lado humano, su visión y talento, así como otros miles de razones, él es el elegido para nuestra portada.

                                 EQUIPO                                 

 

Fotógrafo: David Roemer

Estilismo: Sarah Gore Reeves 

Maquillaje: Vicky Steckel

Peinado: Michael Thomas Lollo