KEVIN PRINCE BOATENG

KEVIN PRINCE BOATENG

Por: Sarah Gore Reeves

Fotógrafo: Kurt Iswarienko

“No me detendré ahora, no me preocupa ser sancionado. Voy a protestar cuando las cosas estén mal. Le daré voz a mi gente y voy a lograr un cambio en el mundo”

En el 2013, el jugador de fútbol soccer Kevin Prince Boateng abandonó la cancha a medio partido en protesta a los gritos racistas provenientes del público donde jugaba para el equipo Associazione Calcio Milan. Después de casi una década, el racismo sigue siendo un problema que enfrentan no solo las organizaciones atléticas sino todo el mundo.  Boateng ha jugado para equipos de primera división en Alemania, Italia, España, Turquía, Inglaterra y Ghana. En el 2017 recibió un reconocimiento especial en la premiación de 1Live Krone en Alemania por su dedicación en su lucha en contra del racismo.


Boateng es carismático dentro y  fuera de la cancha. Es conocido como un talentoso jugador híbrido que puede jugar como mediocampista y como delantero. Actualmente juega para el ACF Fiorentina. Su velocidad, fuerza y dominio del balón lo han convertido en un jugador valioso, sin embargo, el talento que tenga un jugador no lo exime de sufrir  racismo. 2013 no fue ni la primera ni la última vez que soportó consignas racistas durante un partido. Su decisión de abandonar la cancha a medio juego causó controversia pero lo más importante, fue que a partir de ese acontecimiento se abrió la conversación sobre el racismo dentro del mundo del fútbol.

Muchas veces los atletas son vistos únicamente como entretenimiento y el público tiende a olvidar que son seres humanos. Es sorprendente que incluso en el 2020 esto siga siendo un hecho. Durante nuestra conversación telefónica, se mantiene enfocado y vigilante mientras habla de los desbalances en el mundo.


Boateng es birracial, su madre es alemana y su padre es de Ghana. Creció en Berlín y platica que nunca tuvo una consciencia sobre las diferencias en el tono de la piel entre él y las demás personas. Esto quizá debido a la comunidad tan diversa a la que pertenecía. Recuerda haber tenido amigos descendientes de alemanes, turcos, croatas, árabes etc. y para él todos eran iguales y la llevaban bien. Irónicamente, como adulto, tanto él como otros atletas regularmente se enfrentan al odio debido al color de su piel.


Un mes antes del mundial del 2018, Kerfalla Sissoko, un jugador amateur de fútbol proveniente de Guinea fue brutalmente atacado por los fans del equipo rival durante un partido de liga.  Lo cercaron, lo golpearon hasta romperle varios huesos en la cara y amenazaron su vida con un cuchillo.  Ese día, Sissoko recibió su primera tarjeta roja mientras se encontraba tirado inconsciente en el campo. Esto le resultó en estrés postraumático y en una penalización de 10 partidos al ser acusado de haber sido él quien provocó el pleito. Aunque la liga en donde sucedió este incidente está dentro de la categoría amateur, es una liga con más de 210,000 jugadores registrados.


Tanto la Unión de Federaciones Europeas de Fútbol (UEFA) y la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) han estado confrontadas con el racismo. Como resultado de las fuertes críticas recibidas ante su pasividad y falta de respuesta ante los incidentes raciales, en el 2019 la UEFA implementó un procedimiento de tres pasos para ayudar a las autoridades en los partidos a lidiar con el racismo en los estadios. El grupo anti racista y pro inclusión, Kick it Out, publicó estadísticas relacionadas con la discriminación de género, orientación sexual, religión y rasa. En la temporada 2018-1029 hubo 422 reportes de discriminación de los cuales el 65% fue racial.


Boateng al igual que muchos jugadores ha experimentado actos de racismo durante los partidos, el público grita consignas racistas y llegan a imitar monos para provocar.  Admirablemente, él ha canalizado estas experiencias alzando la voz en contra del odio que los jugadores pertenecientes a alguna minoría han enfrentado por años. El activista regularmente utiliza sus plataformas sociales para hablar sobre el tema y dio un discurso sobre la discriminación en los deportes en las Naciones Unidas en Ginebra.  Boateng acepta cualquier comentario relacionado con sus habilidades o desempeño como jugador sin embargo tiene tolerancia cero para los comentarios de corte racial.


Este año en Estados Unidos ha habido varios asesinatos relacionados con el odio racial. La discusión que ha surgido no es suficiente, hay varias acciones que se pueden llevar a cabo para luchar contra el racismo. Boateng sugiere empezar temprano, educando a los niños. “Es esencial educar a los niños y las personas en la importancia de la igualdad en el mundo” nos dice. Él no va a detenerse en su lucha en contra del racismo y cualquier otro tipo de injusticia social y brutalidad policiaca.


El asesinato de Jacob Blake el 23 de agosto, provocó huelgas de muchos equipos profesionales en Estados Unidos. Para Boateng, esto es algo necesario e incita a los deportistas de cualquier disciplina a alzar la voz y tomar una postura para luchar contra la discriminación aun cuando esto signifique perder patrocinios o dinero.


Boateng cree que es responsabilidad de los jugadores alzar la voz y utilizar sus plataformas sociales en favor de los más necesitados. Nunca olvidará el día que defendiendo sus convicciones abandonó la cancha a medio partido en el 2013 “No voy a parar ahora, no me preocupa ser sancionado. Voy a protestar cuando las cosas estén mal. Le daré voz a mi gente y voy a lograr un cambio en el mundo” dice Boateng.