MARÍA CORNEJO: EL VALOR DE ZERO

MARÍA CORNEJO: EL VALOR DE ZERO

Por: Carmenlucia Acosta

Fotógrafo: Alex Bramall

"Fue después de convertirme en mamá que encontré una motivación para dejarle un planeta sano a mis hijos."

Sabemos que el número cero por sí solo no tiene valor. Sin embargo, este no es el caso para María Cornejo quien a lo largo de su vida le ha dado un valor significativo a esta cifra. Con tan solo 11 años, la diseñadora chilena abandono su país natal para buscar asilo político en Gran Bretaña. Empezando desde cero junto a su familia, Cornejo se adentro al mundo de la moda embarcándose en su primer proyecto durante los años ochenta: Richmond Cornejo. Con la creación de su marca Zero + María Cornejo, la diseñadora nos demuestra, una vez más, la importancia que esta cifra conlleva. Su filosofía: ofrecer piezas duraderas que tengan un impacto social y cuiden el planeta.



Carmenlucía: Parte fundamental de la filosofía que promueve Zero + María Cornejo se basa en crear piezas que vayan más allá de una sola temporada. ¿Qué significado tiene para ti la sustentabilidad? ¿Y cómo la aplicas en tu vida diaria?


María: Ser conscientes de las personas y el planeta. Trato de caminar, usar la bicicleta, comprar local, lavar mi propia ropa y reciclar. Verdaderamente creo que los cambios más grandes se logran con pequeñas acciones de la vida diaria. Suelo preguntarme: ¿cómo puedo ser creativa utilizando menos? No me refiero a las telas úni­camente, es saber quién está detrás de tu ropa, sus con­diciones de trabajo, los recursos que se usan y un largo etcétera. Definitivamente, el reto personal que llega cada temporada, antes de empezar cualquier colección, es siempre preguntarme cómo podemos hacerla aún más sustentable que la última.



C: ¿En qué momento tomaste la decisión de enfo­carte en el diseño responsable de prendas susten­tables?


M: Tras haber viajado a diferentes partes del mundo, presencié todo lo que se desperdiciaba en la industria de la moda. En 1988, abrí mi propio espacio creativo en Nueva York, pero fue después de convertirme en mamá que encontré una motivación para dejarle un planeta sano a mis hijos. El diseño responsable siempre ha es­tado en el centro de mi marca; aun cuando empezaba solía trabajar con materiales reciclados. Siempre he tratado de mantener la producción a un nivel local para eliminar procesos que gastan tiempo y energía dañan­do el medio ambiente. Estos principios se han mante­nido intactos y hasta el día de hoy siguen activos dentro de la compañía.



C: Hace un año nos platicaste que, durante el con­finamiento, hubo una disminución drástica en tus ventas, ¿cómo lograste adaptarte ante tal situación y sacar adelante tu marca?


M: Fueron tiempos muy duros para las compañías pe­queñas. Estuvimos cerrados cerca de seis meses y todos nuestros clientes mayoristas cancelaron órdenes. El comercio en línea nos salvó, aunque fue difícil mante­nerse por las demoras de importación. Desafortunada­mente tuvimos que recortar personal, pero estamos fe­lices porque este año pudimos traer a todos de vuelta… Somos una familia muy unida. Nuestros clientes más fieles nos ayudaron bastante. Como compañía indepen­diente liderada por mujeres, ¡estamos muy orgullosas de haber sobrevivido al año pasado!



C: La mayor parte de las prendas producidas actual­mente bajo los lineamientos de lo que hoy se conoce como moda sustentable están hechas con colores neutrales. ¿Cómo logras producir piezas de lujo, co­loridas y divertidas bajo esta pauta?


M: Creo que existe este concepto erróneo de que todo lo eco debe ser de un tono granola o beige, y no es así. Trato de que mis prendas sean lo más interesantes posi­ble, agregando color y demostrando que las piezas sus­tentables pueden ser lujosas y también muy divertidas. Siempre estamos experimentando con materiales ami­gables con el planeta. En nuestra colección de otoño-in­vierno, introducimos un Eco Denim hecho con 10% de residuos de algodón orgánico. Para obtener un color oliva o cacao, utilizamos tintes biosintéticos provenien­tes de hierbas o desechos agrícolas no comestibles. Re­cientemente hemos trabajado con molinos para crear nuestros propios tintes sustentables, algunos hechos con pulpa de madera.



C: A lo largo de tu vida has enfrentado situaciones adversas que han forjado a la persona que eres hoy en día, y notamos que el número cero ha sido un concepto recurrente en ellas. ¿Podríamos decir que, para el caso de tu colección primavera-verano 2022, esta cifra significa “empezar desde cero” o “renacer”? ¿Qué simboliza la mariposa en esta co­lección?


M: Exactamente, el significado detrás de la colección primavera-verano 2022 es el concepto del renacimien­to. La mariposa representa una crisálida, una transición a la nueva temporada. Al regresar de mis vacaciones reflexioné sobre cómo hace un año salir no era posible y quise que esta colección se sintiera sensual, libre, en honor a que las cosas están comenzando de nuevo.