RYAN ZAMAN

RYAN ZAMAN

Por: Sarah Gore Reeves

Fotógrafo: Alex Bramall

“Comencé el podcast The Right Foot Forward donde hablo de cosas relacionadas con la discapacidad. Es una forma de crear un sentido de comunidad en la construcción de contenido significativo que ayude a otras personas en mí misma posición.”

Este modelo británico de 25 años nació con parálisis cerebral, una de las muchas discapacidades que afectan ¡a una de cada cinco personas en el mundo! Utiliza su plataforma para represen­tar a las personas discapacitadas de una manera realista y justa. Quiere usar su voz para ayudar a otros que no pueden hablar a resaltar las dificulta­des por las que pasa una persona con limitaciones en el día a día y para mostrar a la gente cómo sí es posible hacer cambios para que el mundo sea más accesible y empático para todos. Recientemente lanzó el podcast The Right Foot Forward en el que entabla conversaciones con otros discapacitados para acabar con el tabú de que hablar de este tema es vergonzoso.


En esta historia de M, el entrevistador es Giles Duley, fotógrafo y escritor principalmente dedicado a documentar las guerras en los frentes de batalla y quien, en 2011, se convirtió él mismo en disca­pacitado al perder un brazo en Afganistán. En esta emotiva conversación entre Giles y Ryan se tocan temas sensibles que buscan despertar al mundo frente a la discapacidad.

GD: Acabo de regresar de Ucra­nia, donde estuve cubriendo los ataques en la línea del frente ruso.


RZ: Podríamos hablar durante horas porque solía trabajar en política.


GD: En 2011 pisé una mina terrestre en Afganistán y me con­vertí en triple amputado. Literal­mente, me encontré siguiendo los pasos de las personas que había fotografiado. Desde en­tonces, mi rol ha cambiado de ser solo fotógrafo a ser defen­sor y también dirigir una ONG que ayuda a las personas a re­construir sus vidas después de un conflicto. Hace unos años, busqué más sobre los derechos de las personas con discapaci­dad y las luchas y los desafíos de las personas, no solo en este país, sino en todo el mundo. Ahora soy una de esas personas y hablo con orgullo sobre mis lesiones, hablo sobre vivir con una discapacidad y hago cam­paña por eso.


RZ: Si bien nuestras situaciones son diferentes, porque nací con mi discapacidad, todavía pasamos por el mismo tipo de viaje porque, al crecer, se te enseña a no permitir que tu discapacidad te defi­na. Pero eso puede cambiar muy fácilmente cuando tu discapacidad no es particu­larmente evidente a primera vista. Alguien puede notar que hay una diferencia, pero no hay una señal visual típi­ca. No camino con bastón, por ejemplo; no uso silla de ruedas. Y debido a la repre­sentación que vemos en la moda o que vemos en la cul­tura popular, puede ser fácil pensar desde una perspecti­va ajena que “solo estás dis­capacitado si usas una silla o si tienes un perro guía”. Otra cosa en ese viaje de acepta­ción es ser un adulto que confía en su discapacidad. Entonces, diría que esa es la curva de aprendizaje más grande que he tenido en los últimos años.


GD: Cuando eres joven, tra­tas de superar la vida con una discapacidad y quieres demostrar que puedes hacer las cosas que cualquier otra persona hace y todas estas cosas diferentes que estamos programados para sentir. Luché mucho con la gente que me ayudaba y me enfrenté a un verdadero obstáculo que me molestaba. Pero no quisiera decir nada porque no es mi intención enfadarlos.


RZ: En realidad, estás su­perando esa cosa internaliza­da de “es mejor para mí” y es mejor ser vocero para tener esa conversación y mostrar­le a la gente cómo deberían o podrían hacer las cosas de manera diferente para actuar más apropiadamente con las personas con discapacidad. Y sobre lo que dijiste de su­perar tu discapacidad, pien­so que debido a que vivimos en un mundo diseñado para personas sanas, constante­mente pensamos que tene­mos que superar nuestra dis­capacidad, pero en realidad he aprendido, a través de mi curva de aprendizaje que in­cluso sigo ahora, que no soy una persona perfecta y es­toy en constante evolución, especialmente hablando tanto de este tipo de cosas. Estoy continuamente aprendiendo y relacionándome con gente nueva y hablando de diferentes cosas, y creo que la idea de superar tu dis­capacidad es increíblemente dañina.


Y solo porque tengas éxito no significa que hayas superado algo. Has tenido éxito teniendo una discapacidad. Y creo que esto también apli­ca en el tema de encontrar una cura. Muchas personas con las que he hablado en la comunidad sin discapaci­dades dirían: “¿Alguna vez pensaste en encontrar una cura o qué pasaría si encon­traras una cura?”. No estoy obsesionado con encontrar una cura porque, de alguna manera, sería más dañino tener la esperanza eterna de encontrar una cura que simplemente vivir la vida. Se trata de tener la esperanza de encontrar una cura, pero simplemente de vivir tu vida y aprender a adaptarte y re­solver problemas y apren­der a hacer las cosas de una manera que funcione para ti.


GD: Esa misma frase de “buscando una cura” implica inmediatamente el hecho de que hay algo de malo en vi­vir de la forma en que lo es­tás haciendo. Y eso necesi­ta cambiar. A mí me pasa lo mismo, la gente siempre me dice: “Oh, hay prótesis nue­vas”. Llevo una prótesis de brazo y estoy bastante con­tento con eso. Pero todo el mundo, desde un taxista hasta amigos, siempre me hablan de prótesis de brazos nuevos y no lo entiendo.

RZ: Desde mi perspectiva, y no quiero poner palabras en tu boca, así que dime si estoy equivocado, pero las personas piensan eso en parte porque sería más agradable para ellas si u-saras una prótesis...

También quería tocar el modelo médico de discapaci­dad versus el modelo social. El modelo médico de disca­pacidad básicamente mues­tra que, desde un punto de vista médico, hay algo “mal” en esa persona. Y el modelo social de discapacidad muestra que algo anda mal con la sociedad o en la forma en que funciona. Entonces, si trasladas esto a un ejem­plo realmente básico de una persona en silla de ruedas que tiene que llegar a algún lugar que esté en la parte superior de unas escaleras, en el modelo médico de dis­capacidad, pensarías: “Oh, hay algo mal con la perso­na porque está en una silla de ruedas y su problema es que no puede subir las es­caleras”. Mientras que, en el modelo social, dirías: “Está bien, esta persona está en una silla de ruedas. Pero, obviamente, hay algo mal en el edificio y no en la perso­na, lo que significa que no puede llegar a donde necesi­ta ir”.


Creo que resulta bastante problemático si el modelo médico es lo que se utiliza para ver la discapacidad en toda la sociedad, como se ha hecho históricamente. Y eso es algo que debemos cam­biar. Demostrar que no es la persona el problema, es la barrera física, es la barrera visual, es la barrera auditiva, es la barrera que sea.


GD: Hago muchas campañas en países en desarrollo y lu­gares que se recuperan de conflictos, porque a menudo las instalaciones son real­mente limitadas y las perso­nas que viven con discapaci­dad se ven como una carga. Y el argumento allí es sim­plemente que la discapaci­dad es causada por el medio ambiente.


RZ: Algo debe cambiar tam­bién en la moda. Una de cada cinco personas está disca­pacitada en todo el mun­do, sea visible o no. Y eso significa que uno de cada cinco clientes tiene una dis­capacidad. Estaba leyendo que, anualmente, el gasto de la comunidad de discapacitados es de un billón de dólares. Entonces, si piensas en el capitalismo, hay un gran premio en el mer­cado, especialmente en la moda que nadie aprovechó. Y si eres una empresa que quiere lucrar, entonces se­guramente querrás diseñar algunos productos para aprovechar esta enorme can­tidad de dinero en la que no habías pensado antes.


GD: La sociedad está muy ho­mogeneizada de esa manera.


RZ: Tu elección de palabra homogeneización es bastan­te interesante, porque, como todo, hay dos lados en cada historia. Hay cosas buenas y malas. Y creo que, en úl­tima instancia, depende de tu definición de lo que es la homogeneización. Ya sea que te refieras a la homo­geneización como un recipiente para mezclar, todo se combine en él y de esa for­ma todo va bien, o bien, des­de otro ángulo de homoge­neización en el que arrojas todo y esperas que todo sea uniforme, entonces eso tiene connotaciones negativas.


GD: Estás absolutamente en lo correcto. Quiero decir, lo pienso en términos de publicidad. Creamos el modelo estándar para la persona estándar, y vendemos más unidades. Incluso de manera justa, en términos de tamaño, hacemos talla estándar y vendemos una gran cantidad de esa ropa. No tenemos que preocuparnos por pequeños o más grandes. Pero tienes razón, también creo que hay una sensación de homo­geneización en que todos los grupos son bienvenidos como uno solo. En ciertas partes de la comunidad, nun­ca se ha estado más abierto a la propia individualidad de todos.


RZ: Sobre todo con la co­munidad de personas con discapacidad. Ha llegado tan lejos en términos de uni­ficación debido al auge de las redes sociales. Antes de las redes sociales, las personas con discapacidad no se veían entre sí. No se conocían. No podían hablar entre ellos. Pero ahora la geografía o las limitaciones físicas se minimizan porque puedes ponerte en contacto con personas así. Lo hemos visto durante el confinamien­to, especialmente.


RZ: Estamos hablando de tecnología y hay muchas de estas infografías alrededor... Puedo leerlas. “Las máqui­nas de escribir se inventaron para que una mujer ciega pudiera escribir de manera legible. Los teléfonos se inspiraron en la educación de los sordos. El correo elec­trónico fue provocado por las necesidades de comuni­cación de la pareja sorda y con problemas de audición. El reconocimiento de voz se hizo para personas discapacitadas que no podían usar un teclado. El seguimiento ocular se utilizó para que las personas con síndrome de enclaustramiento se co­municaran. Y el texto a voz se hizo para mejorarlo con el apoyo de los lectores de pantalla. Entonces, las per­sonas ciegas, no podemos ver una pantalla”.


Esto muestra cómo todos usan estas cosas y las dan por sentadas. Pero cuando realmente piensas en el ori­gen de ellos, es para ayu­dar a las personas con dis­capacidades. Y así es como comienza mucha innovación. Es solo cuando llegas tan le­jos en la línea que ese tipo de significado se pierde y, por extraño que parezca, se pone de cabeza cuando es adoptado por una gran can­tidad de personas.


GD: Hablabas de moda y de poder definirte a través de tu apariencia. En el pasado, al­guien que vivía con una dis­capacidad se escondía. En la sociedad, en las familias, era el tipo de cosas que se ocultaban, era mejor que no vieran a la persona de la familia que tiene una discapacidad. Es un gran cambio entonces, en la sociedad, decir: “¿Sa­bes qué? No me estoy es­condiendo. Y de hecho voy a usar ropa. Voy a hacer cosas que pueden hacerme destacar más porque eso es lo que quiero hacer. No por mi discapacidad o no, pero eso es lo que soy”. Y creo que se está produciendo un cambio realmente positivo.


RZ: Y esto no se podría sin la gente que ha venido antes que yo. Estoy muy agradeci­do por las personas que han venido antes que yo y por el cambio social que ha tenido lugar durante los últimos dos años. He dicho esto públi­camente antes, sin BLM, no creo que tuviera la platafor­ma para poder hablar sobre lo que estoy hablando aho­ra. Eso es lo que es modelar, creo. De alguna manera es­toy hablando de cosas serias todo el tiempo y estoy haciendo un trabajo impor­tante, pero en última instan­cia con el modelaje, no estoy diciendo que sea un escape, pero puedo ocupar diferentes espacios y diferentes personajes y mostrarme como diferentes personas, lo que por sí mismo es impor­tante.


No olvidemos que yo, como individuo, aunque estoy ha­ciendo este trabajo y hablo por mucha gente y trato de crear conciencia, es una cosa intelectual y emocional pesada de llevar. Y a veces me pone contra la pared. Y tengo que recordar que soy una sola persona. E interpretar es­tos diferentes personajes me ayuda y muestra que puedo... Pero no ser otra persona. Pue­do abarcar todas las partes de mí, siendo yo mismo, y puedo mostrarme de diferentes mane­ras, para decirlo de modo muy sucinto, supongo.


GD: ¿Qué sigue para ti?


RZ: Comencé un podcast lla­mado The Right Foot Forward, donde hablo de cosas relacio­nadas con la discapacidad. Es­tamos teniendo conversaciones abiertas con otras personas de la comunidad de discapacitados que tienen diferentes perspec­tivas, porque viven otro tipo de desafíos que los míos. Es una forma de crear un sentido de co­munidad en la construcción de contenido significativo que no sea pesimista y triste, y espero que ayude a otras personas que están en mi misma posición. O que han estado en mi posición, o que están un poco más atrás que yo. Lo que publico en ese sitio web y lo que hablo en ese podcast es pensando en la gen­te más joven. Lo que me ayuda ahora y me hubiera ayudado cuando era más joven es lo que debe aparecer en el podcast o en el sitio web o en Instagram.